IntroducciónEl lipoma es un tumor benigno de tejido adiposo. La sintomatología depende de su crecimiento, tamaño y localización.[1] Pueden estar unidos a vasos y a músculos y en ocasiones envuelven a nervios, por lo que se debe tener mucho cuidado en la resección de los mismos, por el daño vascular y el daño neurológico que puede causarse.[2] La evaluación radiológica de los lipomas es útil para el diagnóstico y la planificación quirúrgica.[3,4] Los lipomas gigantes del muslo, observados con poca frecuencia, son de interés por causar limitación funcional y linfedema.[4] Presentación de casoSe presenta paciente femenina de 46 años de edad con historia de una masa en la cara posterior de la pierna izquierda de 2 años de evolución, la cual durante el último año aumentó de tamaño causó dolor a la bipedestación. El ultrasonido de tejidos blandos reportó sospecha diagnóstica de “Lipoma gigante”. Al examen físico se evidenció masa de aproximadamente 20x6cm, sin rubor, calor ni dolor a la palpación. Se reseca masa de contenido lipídico fibroso de 16cm de longitud y 8cm de diámetro, la cual, tras resección deja adherencias francas a fascia y músculo gastrocnemio (Figs. 1A y 1B). Se realizó la resección total de adherencias. Se dejó drenaje Hemovac(Fig. 1C). Fig. 1: Fibrolipoma Gigante. A: Fibrolipoma. B: Cara posterior de pierna izquierda con músculo gastrocnemio con adherencias. C: Cara posterior de pierna izquierda, postoperatorio inmediato, con drenaje. |