Discusión La NMO es una enfermedad autoinmune, recurrente, desmielinizante, con afectación al SNC, que en un principio se pensó que era una variante de la EM, pero en la actualidad se conocen diferencias significativas entre ambas [1,2]. La mayor cantidad de casos se ha reportado en mujeres [2]. La NMO tiene criterios clínicos, de imagen y de laboratorio para su diagnóstico, dados por la Clínica Mayo y acuñados posteriormente por Lennon y cols.; quienes afirman que los anticuerpos séricos anti-AQP4 positivos tienen una sensibilidad de 76% y una especificidad del 94% para el diagnóstico de NMO [1]. Los criterios mayores se pueden presentar de forma simultánea [4]. En nuestro caso, el paciente presentó clínica de neuritis óptica como primer y único evento, apoyado con RMN cerebral que evidenció inflamación en el entrecruzamiento del nervio óptico hacia el cerebro, sin lesiones típicas de EM y el anticuerpo anti-AQP4 positivos, sin sintomatología de mielitis aguda, diagnosticándose como NMO. Estos hallazgos, lamentablemente, no descartan que el paciente no pueda presentar una recaída o recurrencia en un futuro, por lo que es muy importante un diagnóstico y tratamiento oportunos de una posible recaída y sobre todo, una terapia de mantenimiento para evitar estas posibles recaídas. Los pacientes que responden de forma positiva a la RPT, en futuras recaídas deberán ser tratados de la misma manera, siendo la RPT. Para evitar futuras recaídas, los pacientes son tratados con inmunosupresores [5]. Actualmente, nuestro paciente es tratado con Rituximab, y después de 12 meses de su última RPT, no ha presentado recaídas. Como conclusión, la NMO es una enfermedad de mal pronóstico, los pacientes empeoran con cada episodio recurrente de la enfermedad, pudiendo presentar ceguera total debido a la neuritis óptica o morir por insuficiencia respiratoria secundaria a una mielitis; sin embargo, el diagnóstico y el tratamiento oportuno de esta patología, hará que el paciente pueda tener una mejor calidad de vida y presentar menor índice de recaídas [4]. Referencias bibliográficas / References1.Wingerchuk, D. M., Lennon, V. A., Pittock, S. J., Lucchinetti, C. F., & Weinshenker, B. G. (2006). Revised diagnostic criteria for neuromyelitis optica. Neurology, 66(10), 1485–1489. DOI:10.1212/01.wnl.0000216139.44259.74 2.Chiquete E. Neuromielitis óptica. Rev Mex Neuroci 2010; 11(3): 234-239. 3.Padmanabhan, A., Connelly‐Smith, L., Aqui, N., Balogun, R. A., Klingel, R., Meyer, E. Schwartz, G. E. J. Guidelines on the Use of Therapeutic Apheresis in Clinical Practice – Evidence-Based Approach from the Writing Committee of the American Society for Apheresis /ASFA: The Eighth Special Issue. J Clin Apher. 2019; 34 (3): 267-268. DOI:10.1002/jca.21705. 4.Bravo-Lizcano R, Sierra-Santos L, Gil-Gulias L, Aguilar-Shea A. Neuromielitis óptica de Devic. Rev Clin Med Fam. 2016; 9(2): 114-118. 5.Bruscolini A, Sacchetti M, La Cava M, Gharbiya M, Ralli M, Lambiase A, De Virgilio A, Greco A. Diagnosis and management of neuromyelitis optica spectrum disorders - An update. Autoimmun Rev. 2018 Mar;17(3):195-200.
|