AbstractAim: to know the distribution of the response to respiratory aeroallergens in pediatric patients with allergies. Material and methods: descriptive study of the case series type. Fourteen patients with a diagnosis of allergic asthma who attended the pediatric outpatient clinic of our center from January 2019 to December 2020 were included. Results: the average age of the patients was 8 ± 3 years, 71% male, the majority from Quetzaltenango (71%), 79% have their own house built with brick 86% and basic services in 86%; the collected allergic biomarkers are peripheral blood eosinophils 335 ± 179 cells/mm3, total IgE was 804 ± 780 IU/L and vitamin D 32 ± 9 ng/dL. The two aeroallergens that predominated were Dermatophagoides farinae mites and cat hair 64% followed by Alternaria alternata, dog hair and mouse hair 57%. Conclusion: adequate tools such as allergy biomarkers and the prick test should be part of the initial evaluation of patients with respiratory allergy. Environmental avoidance strategies, where the prick test plays a predominant role, can help guide doctors, parents and patients about what conditions both at home and at school should be avoided to control the progression of the allergic response. Keywords: allergy, prick test, children, aeroallergens. IntroducciónLa prevalencia de enfermedades alérgicas ha aumentado significativamente en las últimas décadas. La abundancia y diversidad de exposiciones microbianas durante los primeros meses y años de vida se han relacionado con el riesgo de sensibilización alérgica. La relación entre ambiente y atopia refleja la interacción compleja entre factores ambientales acumulativos y la susceptibilidad genética [1]. El asma y la rinitis alérgica son las enfermedades inflamatorias crónicas más importantes en los niños. La prevalencia mundial de estas enfermedades está aumentando, posiblemente debido a factores ambientales, dieta o cambio climático [2]. En Guatemala esta prevalencia se calcula en 40 por cada 100 para asma alérgico y 54 por cada 100 en rinitis alérgica en un grupo de niños no diagnosticados, según lo reporta Melgar Toledo en su tesis [3]. Los Aeroalergenos son los principales desencadenantes de las enfermedades alérgicas y pueden ser intra o extradomiciliarios [4,5]. La atopia es la tendencia personal o familiar de producir anticuerpos inmunoglobulina E (IgE) específicos en respuesta a la sensibilización a alérgenos. Su diagnóstico se establece mediante una historia clínica compatible y se apoya en la realización de pruebas cutáneas (skin prick test -SPT) o pruebas in vitro que confirman la sensibilización o presencia de IgE contra determinados alérgenos [6]. El prick test consiste en aplicar un extracto alérgeno en la epidermis del paciente. Se introduce una lanceta o aguja especial en la piel, levantando la capa superior lo cual permite el paso de extractos alergénicos. El tamaño de las pápulas, el eritema y las ronchas deben medirse de la manera correcta [6-8]. El estudio de los biomarcadores para el diagnóstico fenotípico del asma ha cobrado un papel preponderante, ya que éstos facilitan la identificación de las vías de las patogénesis activadas, permiten predecir la respuesta a los tratamientos, mejoran el monitoreo de la respuesta al tratamiento empleado o permiten identificar el riesgo de progresión de la enfermedad [9,10]. |